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lunes, 28 de julio de 2014

Se acerca el # Dia Mundial de la Arepa


La organización Venezolanos en el Mundo (VenMundo) homenajeará a la gastronomía venezolana, a través de su principal protagonista: La Arepa. El próximo 13 de septiembre los venezolanos residentes en el exterior se reunirán para conmemorar el #DíaMundialDeLaArepa, con la  necesidad de fomentar y rescatar la unión, la convivencia pacífica, el respeto y la tolerancia entre los venezolanos.
“Desde hace dos años hemos estado trabajando en la conmemoración del #DíaMundialDeLaArepa como un homenaje a una de nuestras expresiones nacionales, que acompaña al venezolano en su día a día.  La arepa es el único plato que se come en todas las regiones del país y está presente en las mesas y es disfrutada por todas las familias venezolanas sin distingo de clase social o tendencia política, por lo que podemos considerarla como un factor de identidad nacional”, explicó la coordinadora de VenMundo en Miami, Yolanda Medina.
Medina expresó que “nuestro país atraviesa una situación complicada en lo político, económico y social, y que como venezolanos preocupados por el país no estamos en condiciones de celebraciones. Sin embargo, la necesidad de fomentar y rescatar la unión, la convivencia pacífica, el respeto y la tolerancia entre los venezolanos.   El Arepazo Mundial nos presta una oportunidad para lograr esto”.
La representante en Miami informó que la idea es instaurar la conmemoración del #DíaMundialDeLaArepa el segundo sábado de cada septiembre. “Así como tenemos un día de la madre y del padre, pues también crearemos el #DíaMundialDeLaArepa como un día de reencuentro entre los venezolanos con nuestra cultura y nuestro país,  el cual añoramos. Nuestro país cuenta con regiones gastronómicas muy diferentes, pero si en algo estamos de acuerdo los venezolanos, es que la arepa forma parte de nuestra identidad nacional, ella reúne los platos típicos de nuestro país como el pabellón criollo, sumado a las combinaciones que podemos encontrar en el exterior como queso mantecoso de Cajamarca en Perú”.
La también periodista invitó a todos los venezolanos en cualquier ciudad del mundo, que quieran mantener vivos los lazos con el país, a promover la gastronomía o reafirmar la identidad nacional en todo el mundo,  participando en esta iniciativa el próximo 13 de septiembre. “Queremos restablecer la necesaria unión del pueblo venezolano en el marco de la tolerancia a quienes piensan distinto, el respeto mutuo y la convivencia pacífica”.
Hasta la fecha han confirmado la realización del evento en 19 ciudades del mundo: Auckland (Nueva Zelanda), Berlín (Alemania), Boston, Miami, Orlando y Washington (Estados Unidos), Brisbane (Australia), Cuernavaca y Playa del Carmen (México), Dublín (Irlanda), Ottawa y Toronto (Canadá), Ras Tanurah (Arabia Saudita), San Cruz (Bolivia), Santiago (Chile), Singapur (Singapur), Stavanger (Noruega), Tenerife (España) y Willemstad (Curazao). “Si quieres participar en la organización del evento como voluntario o si tienes algún restaurante de comida venezolana en el exterior, puedes comunicarte con nosotros a través del email venmundo@gmail.com. Toda la información del evento estará en la página www.venmundo.com, en el Twitter @VenMundo o con el HT #DíaMundialDeLaArepa”, puntualizó Medina.
Información para editores
La Organización Venezolanos en el Mundo (VenMundo) nació el 11 de marzo de 2011 con la intención de formar una comunidad con el mayor número de venezolanos en el exterior para intercambiar informaciones, promover el voto y mantener la conexión con el país.
La  misión inicial fue promover el derecho al voto de los venezolanos residenciados en el exterior.  Hoy, somos una organización que aspira consolidar una plataforma en el mundo que conforme una comunidad para integrar, articular, canalizar y movilizar a los ciudadanos venezolanos residentes en el exterior, mediante la promoción y defensa de sus derechos civiles y políticos, y para mantener la conexión con el país y ser voceros de nuestra cultura y tradiciones.  Estamos ubicados en 30 ciudades en 20 países del mundo y contamos con más de 200 miembros a nivel mundial, más 18 mil seguidores en Twitter y 17 mil fans en Facebook. 

jueves, 6 de febrero de 2014

La arepa fue reconocida como “el mejor desayuno del mundo”


"El desayuno en Venezuela es todo sobre sal, harina, carne, fruta y queso. Eso es lo que lo hace el mejor desayuno del mundo", apunta el portal Thrillist  
La arepa venezolana ocupa el primer lugar de un conteo que se pasea por los mejores desayunos del mundo.

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Países como Rusia, Myanmar, Australia, Francia y Japón forman parte de la lista realizada por Adam Lapetina, para el portal Thrillist.

"El desayuno en Venezuela es todo sobre sal, harina, carne, fruta y queso. Eso es lo que lo hace el mejor desayuno del mundo", apunta el texto.

Con información de el-nacional.com  


 

jueves, 1 de agosto de 2013

miércoles, 8 de agosto de 2012

Arepa, arepota (No todas las arepas son iguales)


Foto de @Huguito en La Casa del Llano, en Caracas.

 Otra:   
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jueves, 5 de julio de 2012

Días de arepa

Por Sumito Estevez

Los imagino. Chiquititos ellos. Inquietos a más no poder. Los imagino en su primera semana de clases. Imagino, que cada uno de varios días, estará dedicado exclusivamente a enseñarles como hacer arepas. Imagino sus miradas concentradas tratando de emular la perfecta redondez que sale de las manos expertas de la cocinera. Imagino que al terminar la jornada, como polizones, habrán entrado en sus cabecitas curiosas, conceptos que apenas soñé en mi adultez.

En ese salón de clases habrán niños de diferentes partes del país. Todos gritarán ¡siiii! cuando la cocinera les pregunte si saben lo que es una arepa; y con ella vendrá escondida, como polizón, la consciencia más pura de pertenencia, encubierta en la frase: “Venezolanos somos los que comemos arepa”.

Al otro día, entrará un maestro y les enseñará que ese polvo mágico que se trastoca en plastilina al contacto con el agua, en realidad es polvo de maíz. Y con pilón en mano jugarán todos en medio del griterío de los ¡Yo primero! a volver polvo el endurecido maíz y con las arepas de ese día vendrá, como polizón, la consciencia de que en realidad somos hombres y mujeres de maíz, y el orgullo de saber que el maíz y la papa se fueron en barquito a donde no los había. Sabrán que Colón era un señor gordo y bravo al que le dimos comida porque en su país había mucha hambre… y estarán orgullosos.

Sucederán los días. Días de arepa. Un día entrará un señor serio de bata blanca. En una mano ceniza, en otra cal. Les enseñará sobre reacciones químicas y todos quedarán embriagados con el sabor cenizo y crujiente de una arepa pelada. Ese día, como polizón, habrá entrado en sus cabezas, no sólo las ganas de la alquimia transformadora, sino la certeza de que los pueblos poseen sus propias técnicas y es el aprendizaje de ellas, lo que nos permitirá enseñarles a otros nuestra unicidad de muchedumbre conocedora.

Pasarán los días de arepa. Cada uno de los niños aprenderá a perfeccionar la técnica y comenzarán a tener mañas. Unos sin masa, otros planas, el de más allá con quemadito. Con el perfeccionamiento de la arepa y la construcción de gustos particulares en medio de la generalidad, entrará, como polizón, la certeza hermosa de que independientemente del derecho a poseer valores individuales, existen conceptos de unidad nacional que nadie discute como propios.

Al año, los niños ya se habrán enterado –por culpa de las emanaciones embriagantes del edificio contiguo- que los más grandes están cocinando otras cosas. A ellos no les habrá llegado aún el momento. Primero es necesario entender que aunque existan woks, sartenes y ollas; únicamente es el aripo curado con paciencia (o budare como dicen las madres de algunos) y los hornos de latón de la carretera entre Carora y Barquisimeto, los que logran la perfección a la que ya no están dispuestos a renunciar. Por esos días, días de arepa, habrá entrado un nuevo polizón: El perfeccionamiento de las tecnologías populares es el que ha hecho grande a los pueblos. Ese día les contarán que hubo un poeta llamado Aquiles Nazoa que creía en los poderes creadores del pueblo.

Pasarán los años. Años de arepa. Todo entramado de acervo se edifica con un muro de ideas y las clases de cocina serán cada vez más complejas. Para entonces los muchachos habrán pasado por conocer, como polizón, la complejidad detrás del concepto de denominación de origen, gracias a las clases impartidas sobre quesos frescos y sus regiones y tendrán rato aprendiendo los grandes platos de la tradición venezolana. Lengua en salsa, esquiva receta de caraotas refritas, asado negro, pernil que se derrite en la boca, cazón exquisito engalanado con manto de onoto, carne mechada. La arepa se rellena y la única manera de lograrlo es llevando tarea a casa y preguntarle a nuestras familias por su recetario. Para entonces, las arepas serán acorazados cargados de polizones. Uno por cada receta aprehendida.

Llegarán los tiempos finales del bachillerato y de comenzar a volar. Entenderán que detrás del éxito económico está presente un código de barras, la necesidad de estandarizar, lo replicable, los procesos industriales; y al voltear la mirada hacia el paquete de harina precocida, reirán con picardía al saber que, como polizones, cada uno de esos conceptos les fue inyectado con cada paquete amasado.

Y llegará el día, en el que algunos de ellos decidan emigrar y querrán montar un restaurante en el exterior. Ya no estudiarán folletos de franquicias probadamente exitosas. Con las palabras pelúa, sifrina, llanera, pepiá, viuda, budare, pelada, pilada y amarillo; vendrán, como polizones, muchos días de arepas rellenas de país.

SUMITO ESTEVEZ

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El Arepanómetro está de regreso... el precio del dólar que está detrás de una arepa

Por Con real y medio blog

El año pasado Con Real y Medio presentó el arepanómetro, una suerte de índice criollo que pretendió con cierta prudencia, y quizás una gotita de soberbia hacerle la competencia al célebre índice Big Mac que popularizó la globalmente conocida revista The Economist.

Recordamos a nuestros oyentes que la teoría de la revista británica es simple. Si una cadena de comida rápida es capaz de servir la misma hamburguesa Big Mac en todas partes del mundo, lo lógico sería que costara lo mismo. Pero no. Gracias a la guerra de monedas, los consumidores que la compran en otros países pueden pagar mucho más o menos por ella. Mientras en Estados Unidos una hamburguesa sencilla se vende en 4,07 dólares, al otro lado del planeta, en China se compra con el equivalente en yuanes de 2,27 dólares. Es decir a un estadounidense le conviene comer en Mc Donalds en Beijing. En Colombia no ocurre lo mismo, ya que allí cuesta 8.400 pesos, que son equivalentes a 4,74 dólares. Eso quiere decir que la paridad implícita de comprarse una hamburguesa en Colombia es de 2.066 pesos, cuando el tipo de cambio oficial está en 1777 pesos. El dólar Big Mac está por encima, porque el peso colombiano está 17% sobrevaluado, según el último informe que publicó The Economist sobre el Big Mac Index.

La revista británica no investiga e incluye en su reporte el caso venezolano. Así que Con Real y Medio se dio a la tarea de hacer el cálculo, pero no sólo con la hamburguesa, sino también con la arepa. Así es, a nosotros nos ocupa en primer lugar nuestro Arepanómetro. En realidad este índice no se esfuerza tanto en medir lo débil o fuerte de nuestra moneda venezolana. Es sí una referencia fiable para mostrar las distorsiones de nuestro actual sistema cambiario y los efectos de la inflación.

¿Cómo funciona? Pues al igual que el índice Big Mac es indispensable averiguar cuánto cuesta probar una venezolanísima arepa rellena con la misma combinación de aguacate, pollo, mayonesa que se consume en nuestro país, pero en Estados Unidos. Y para desgracia de los inventores del Big Mac Index, hay venezolanos emprendedores que se han dado a la faena de exportar la receta a Nueva York y San Francisco, entre otras ciudades.

Hace un año le comentamos que en pleno East Village de Manhattan venden una Reina Pepiada por 6,75 dólares. Acto seguido hicimos el cálculo. Con el cupo de Cadivi aprobado para viajar una semana (2.000 dólares a 4,3 bolívares cada uno), usted podía tener su "lunch" al degustar una de esas arepas con cargo de 29 bolívares fuertes a la tarjeta de crédito (¿sí pasó? ¡eureka!). En esa oportunidad, la arepa se vendía en Nueva York por un bolívar fuerte menos que en Caracas. Nuestro descubrimiento resultó entonces revelador. Con ingredientes en su mayoría importados, los venezolanos en Manhattan podían producir y vender arepas más baratas.

Con Real y Medio decidió repetir el ejercicio este año, después de toparse en la lejana ciudad de San Francisco con otro restaurante que ofrece arepas venezolanas. Se llama Pica Pica y lleva 2 años abierto en la bohemia calle de Valencia Street, debido a la extraña adicción de los californianos por las arepas. Allí venden la Reina Pepiada, Pelúa o Catira en una versión gourmet y enseñan a los consumidores a llamarla por su nombre con este particular esquema fonético: "Ah- rey- pa", dice el cartel del restaurante.

Hay que advertir que se trata de una arepa del tamaño de un plato de postre, más grande que la que consumimos en Venezuela. Además vienen con un guiso mucho más elaborado, pero que claramente sigue las pautas de la receta venezolana, así que podemos hacer el cálculo.

Cada arepa rellena cuesta 7,99 dólares, cualquiera que sea la combinación que elija. En vista de que todavía es posible cancelar con la tarjeta de crédito autorizada por Cadivi a 4,3 bolívares por dólar, el monto a cancelar al tipo de cambio oficial fue de 34,3 bolívares fuertes.

La arepa mixta en las areperas del este de Caracas cuestan entre 35 y 40 bolívares, lo que quiere decir que esta repetición de nuestra "tostada" local, pero en versión gourmet, cuesta de nuevo menos que en Caracas, a pesar de que se elabora a cientos de kilómetros de distancia y con componentes importados en San Francisco.

Si un estadounidense decidiese venir a Venezuela y comer una arepa, al cancelar los 40 bolívares con su tarjeta de crédito, la comida le costaría 9,3 dólares al tipo de cambio oficial, es decir, al menos un dólar más que en la costa oeste de Estados Unidos. Tal cual como hace el equipo del índice Big Mac, nosotros comprobamos que la paridad implícita de comprarse una arepa en Caracas es de 5 bolívares por dólar, si hacemos la relación con la arepa de San Francisco.

Podemos hacer el ejercicio también con la hamburguesa Big Mac. En los Mc Donalds de Caracas, la hamburguesa cuesta 32 bolívares, es decir, 7,44 dólares al tipo de cambio oficial. Eso quiere decir que el dólar Big Mac está en 7,8 bolívares por dólar, porque la moneda está 81% sobrevaluada con respecto al dólar.

De nuevo en Con Real y Medio nos preguntamos cómo es posible en el caso de la arepa que no exista una diferencia más amplia entre ambos precios que favorezca la hecha en Venezuela. ¿Será que en Estados Unidos hay más ofertas en el supermercado para comprar los ingredientes foráneos con los que se elabora este manjar venezolano? ¿Los empresarios fuera del país ganan menos dinero? O quizás en realidad es que allá no enfrentan costos tan altos para hacer arepas y hamburguesas, porque la inflación anual jamás supera la barrera del 20% anual y las palabras desabastecimiento o escasez están fuera de la rutina.